Mensaje
de Navidad 2011
Dios ha amado tanto a
la humanidad que decidió desposarse con ella, por eso eligió una virgen hebrea, a María de Nazaret.
Fruto de ese amor por la humanidad, nació el MESIAS, Jesús, el Dios con
nosotros, a quien reconocemos como el Hijo del Dios bendito, El Salvador.
Desde entonces Dios
y el ser humano ya nunca pueden estar
lejos. Dios y la humanidad se han unido tan profundamente
que no se oponen, sino que se suman. La Navidad es el SÍ de Dios al ser humano;
el Sí de Dios a cada mujer y cada hombre que se siente solo y abandonado; el SÍ
de Dios a su pueblo y a todos los pueblos de la tierra.
No hay que tener miedo, porque el Emanuel, el
Dios con nosotros, el Dios hecho hombre, ha puesto su casa en medio del pueblo,
vive entre nosotros como un vecino más, camina junto a nosotros, sus palabras
iluminan y dan fortaleza, llenan de esperanza y transforman nuestros corazones.
Al celebrar
la Navidad recordemos “Que desde que el Verbo de Dios se hizo
carne en Jesucristo, se hizo también historia y cultura”. Sé parte de esta historia, de esta cultura,
promoviendo a partir de
la Navidad y durante todo este Nuevo año
una Campaña de Respeto y Paz, que retome la importancia de los
valores de la verdad, justicia, amor y libertad como medios para obtener el bien
común, y así logremos que la
renovación de la vida pública de nuestro pueblo esté ligada a un efectivo
respeto de estos valores.
Que la celebración de la Navidad y la llegada del
Nuevo Año te motiven anunciar con tu
vida, que el amor y la paz se
hacen presentes, donde hay personas como tú y como yo, que nos decidimos a marcar la diferencia. No lo dudes…
porque juntos decidimos avanzar, por un Puerto Rico, donde reine el respeto y
la paz.
¡Feliz Navidad para todos y todas!
† P. Rubén A. González Medina, cmf
Obispo de la
Diócesis de Caguas